El Arte Botánico y los conocimientos que aportó al mundo, como hoy lo conocemos.
El siglo XVIII fue una época dorada para el arte botánico. Varios naturalistas viajaban a rincones lejanos del mundo en busca de especies raras de flores y plantas con fines educativos.
Éstos científicos normalmente iban acompañados de dibujantes virtuosos. Dos científicos que resuenan de esa época son, Georg Ehret (1708-1770) y Pierre-Joseph Rodouté (1756-18040), pero esto mismo no suele pasar con nombres de mujeres. Dicha falta se está reparando recién ahora al difundir el nombre de científicas como: Maria Sibulta Merian (1647-1717), quien contrajo malaria en la colonia holandesa de Suriname relevando la flora y fauna de ese lugar. Así mismo sucede con Madeleine Basseporte (1707-1780) quien fue la pintora oficial de los jardines del rey de París y quien contribuyó dibujando la flora que Redouté registraba.
Hace poco se encontró un álbum de 69 ilustraciones, que aporta otro registro en la reparación de ese legado dejado por mujeres. Luego de estudios, se logró constatar que las ilustraciones fueron hechas por Lady Maria Compton, marquesa de Northhampton, de su profesora Margaret Meen (circa 1755-1824) y de su sobrina Emma Smith (1801-1876) En esa época, era raro que las ilustradoras mujeres firmaran sus pinturas, lo cual explica porque esto fue un gran hallazgo.
Ya en el año 1784, el filósofo aleman Immanuel Kant destacó que el estudio de la naturaleza podría aportar grandes cimientos para la creación de un mundo mejor.
Las ilustraciones que se encuentran en este libro no fueron hechas con la intención de ser publicadas, por eso se puede apreciar un trazo más experimental. Era algo común, en ese momento, que las mujeres de la aristocracia tuvieran como pasatiempo la creación de ilustraciones botánicas. Fue una moda que les abrió un espacio para discutir de arte y ciencia.
Estos dibujos encontrados fueron hechos bajo los lineamientos del sistema Linnaean, un sistema binominal para nombrar plantas y animales que fue incorporado en 1735 por Carl Linnaeus, y se usa hasta el día de hoy. Meen estaba al tanto de estos avances en la ciencia y lo enseñaba en sus clases.
“No se puede conocer una planta sólo por su estructura. Necesitas entender su naturaleza y hábitos, verlo moverse y experimentar su fragilidad”. Las pinturas de Lady Compton hacen precisamente eso. Ella entendió que cada flor es un individuo único.
29/04/2021 - Nota por Agostina Gris.
Fuente: Illustrations from the golden age of botanical art | Christie's (christies.com)